optimizar tu calefacción

Consejos para optimizar tu calefacción

Optimizar tu calefacción: Si durante el invierno nuestra casa es el lugar en el que pasamos la mayor parte del día, en tiempos de pandemia y con el aumento del teletrabajo, nuestra vivienda se ha convertido en un auténtico refugio.

En los últimos inviernos hemos estado muchísimo más tiempo dentro de casa que en temporadas anteriores. Además, hemos visto cómo se han disparado las facturas de luz y gas. Todo esto son razones suficientes para qué aprendemos a sacar el máximo partido a nuestro sistema de calefacción, aumentando el confort de nuestra vivienda y ahorrando en las facturas.

 

Consejos para optimizar tu calefacción: ¿Cómo sacarle el máximo partido?

Temperatura

Procura ajustar la temperatura de tu hogar según tus necesidades y ritmo familiar. Es importante no sobrepasar los 20º/21º, además, recomendamos una temperatura aún más baja según la actividad que se haga dentro de casa. Si tienes una rutina muy activa, con 18 o 19 grados obtendrías una temperatura agradable.

Termostato para optimizar tu calefacción

¿Eres de los que encienden y apagan la calefacción todo el rato o de los que regulan la temperatura con el termostato?

Planificar el uso de la calefacción en función de las horas de frío, rutinas de casa y franja horaria es una excelente forma de optimizar el ahorro. Además, es fundamental evitar los cambios muy bruscos de temperatura.

Pérdidas de calor

Casi tan importante como calentar la vivienda, es evitar que el calor se escape. Realizar un correcto aislamiento de puertas y ventanas, puede ayudar a mantener el hogar más caliente.

Además, puedes buscar pequeñas fugas o corrientes de aire en lugares inesperados, como en enchufes o en las cajas de persianas.

 

Radiadores

Los radiadores deben estar libres y despejados de muebles, ropas y otros objetos, ya que, además de absorber todo el calor, funcionarán como un obstáculo. Una buena alternativa es añadir muebles como estanterías encima del radiador, de esta manera ayudarán a canalizar el aire caliente y a distribuirlo mejor.

 

Luz solar

Durante el día, puedes disminuir el uso de la calefacción sacando provecho a la luz solar. Durante las horas de sol, es importante subir las persianas para que la luz natural entre en el ambiente aportando calidez. Acuérdate de bajar luego las persianas para que el calor se concentre dentro del ambiente y para que las ventanas se aíslen mejor.

¿Conoces otra forma de sacar el máximo partido a la calefacción? Déjala en los comentarios. 😉

¿Quieres saber cómo ahorrar aún más? Te contamos otros consejos para optimizar tu calefacción en esta entrada.

cómo ventilar la vivienda sin perder calor

Cómo ventilar la vivienda sin perder el calor

Ventilar la vivienda es fundamental para mantener unas condiciones óptimas en nuestra vivienda. La ventilación renueva el aire que respiramos, regula la humedad del ambiente, previene el moho y la condensación, elimina olores y evita que se acumulen las emanaciones procedentes los diferentes materiales del edificio.

Está claro que ventilar la vivienda tiene un sinfín de ventajas. Pero, seamos realistas, muchas veces no apetece abrir las ventanas en los días más fríos y dejar que el aire invernal entre en casa, o lo que es peor: que el calor de nuestro hogar se escape.

Pensando en ello, desde Servitec Calahorra queremos compartir contigo la mejor forma de ventilar la vivienda para perder menos calor (y más ahora con la sexta ola de la pandemia que nos obliga a mantener el ambiente siempre ventilado).

Cómo ventilar la vivienda sin perder el calor de la calefacción

Ya hemos visto algunas de las ventajas de ventilar la vivienda durante el invierno:

  • Regula la humedad del aire
  • Evita el moho y la condensación
  • Renueva el aire que respiramos
  • Elimina olores
  • Evita que se acumulen emanaciones de nuestro edificio

Lo que nos queda claro es que no es algo opcional. Si queremos vivir en un ambiente saludable, debemos ventilar nuestra casa. Dicho eso, te contamos la mejor forma de ventilar sin perder el calor de la calefacción.

Si pensamos que al ventilar la vivienda renovamos el aire que respiramos, por supuesto que habrá pérdida de calor. Pero podemos perder mucho calor o poco, depende de la técnica que utilizamos.

La mejor forma de ventilar tu casa es ventilarla toda a la vez, abriendo bien las ventanas de las habitaciones por un período corto de tiempo. Una ventilación intermitente, es decir, ventilar con las ventanas entreabiertas y por un largo periodo de tiempo supone mayores pérdidas de calor y, por ende, energéticas.

Así que ahora ya lo sabes. La mejor forma de ventilar tu vivienda este invierno es abriendo todas las ventanas por un corto periodo de tiempo. Recuerda hacerlo todos los días y disfruta de tu hogar.

¿Cómo sueles ventilar tu casa? ¡Te esperamos en los comentarios!

 

 

Consejos para ahorrar

Nueve consejos para ahorrar en calefacción este invierno

En el hemisferio norte, con octubre llega el frío. Y con el frío llega la necesidad de calentar la casa. La calefacción representa casi la mitad (un 46%) del consumo energético de los hogares españoles, según un informe del Instituto de Diversificación y Ahorro Energético (IDAE). Con los precios de la energía subiendo, en muchos casos, más deprisa que la inflación, lo que nos dejamos en electricidad y gas se nos come cada mes un pedazo cada vez más grande de nuestro presupuesto. Y, en consecuencia, para tener controlados nuestros gastos es imprescindible vigilar punto por punto lo que consumimos en calefacción.

El aislamiento: ni dejar salir, ni dejar entrar

Sea cual sea nuestra forma de calentar la casa, sin un buen aislamiento nunca vamos a tener un sistema de calefacción eficiente. Las últimas tendencias en ahorro energético, como la llamada «casa pasiva» (que se puede calentar con la energía equivalente a dos secados de pelo) se orientan hacia ese objetivo. Si no dejamos salir el calor y entrar el frío, no necesitaremos reponer la energía perdida.

Consejo 1. Caza a la rendija. Hay que revisar puertas y ventanas, encontrar los sitios por donde se filtra el aire frío del exterior y buscar la forma más segura y conveniente de impedir que eso suceda. En el caso de las filtraciones que debemos dejar abiertas por seguridad (salidas de humos y rejillas de ventilación) lo mejor es dejar cerradas las puertas de esas habitaciones cuando no las estemos usando. Según el IDAE, esa simple medida puede reducir hasta en un 30% nuestro gasto en combustible.

Consejo 2. Ventilar lo justo. Obviamente, hay momentos en los que, por comodidad, hay que ventilar las habitaciones. Desde el IDAE, lo que recomiendan es dejar abiertas las ventanas como mucho diez minutos, tiempo suficiente para renovar el aire de la estancia sin enfriar las paredes y el suelo. Eso evita la necesidad de consumir más energía de la necesaria para recalentar el aire.

Consejo 3. La luz es calor. La ausencia de persianas es uno de los factores que más desorientan a los españoles que viajan al norte de Europa. Pero allí son conscientes de que cada centímetro cúbico de luz es fundamental a la hora de garantizar el confort de una vivienda. Si la casa tiene ventanas que reciben sol —especialmente si están orientadas al sur— mantenga las persianas y las cortinas abiertas; y ciérrelas por la noche para reforzar el aislamiento.

Consejo 4. El aire (dentro del radiador) no calienta. Los radiadores de agua funcionan calentando el líquido en la caldera, que a su vez calienta el metal. Si son de ese tipo, al menos una vez al año —de preferencia, antes de que empiece el frío— púrguelos. Si el agua puede circular libremente, la eficiencia y el ahorro de los aparatos aumenta.

Consejo 5. Sus radiadores no son una secadora. La mejor forma de secar la ropa es dejarla al aire. Colocar la colada encima de los radiadores no solo llena el aire de una humedad incómoda; reduce la eficiencia energética de su calefacción y, sí, consume más energía.

De radiadores y termostatos

Según el IDAE, el 90% de los hogares en España tienen calefacción instalada, y, de ellos, más de un 80% tienen un sistema de calefacción individual. La opción mayoritaria en estos casos es la caldera —en un 50% de las viviendas— seguidas de los radiadores eléctricos y los equipos de aire acondicionado con bomba de calor.

Consejo 6. Tenga un termostato a mano. Un sistema que encienda y apague la calefacción de forma automáticateniendo en cuenta la temperatura de la casa es «casi imprescindible», según el IDAE. En las casas con radiadores, es incluso posible instalar un termostato individual en cada uno de ellos.

Consejo 7. La temperatura de confort. Desde el IDAE se afirma que la temperatura con la que estamos más a gusto en nuestra vida diaria oscila entre los 19 y los 21 grados centígrados. Para dormir, la temperatura recomendada va de los 15 a los 17 grados. Además, las temperaturas superiores a los 23 grados resecan el aire y provocan sensación de incomodidad. Hay que tener en cuenta que cada grado más de temperatura supone un 7% de gasto de combustible, así que es buena idea considerar otras opciones —como una manta o un jersey— antes de tocar el termostato.

Consejo 8. Una caldera a 70 grados. Las calderas individuales tienen otra temperatura a tener en cuenta, que es la del interior del aparato. Hay que consultar con el instalador cuál es el nivel correcto para nuestra caldera. Por norma general, el IDAE recomienda conservar las calderas a 70 grados. Esto no solo reduce las pérdidas de energía, sino que evita que el exceso de temperatura produzca sensación de incomodidad o provoque manchas en las paredes.

Consejo 9. Cada temperatura a su hora. Cada vez hay más equipos que permiten programar el funcionamiento de la calefacción, incluso por smartphone. Ajustar el encendido y el apagado de la calefacción a nuestros horarios nos permitirá ahorrar energía. Y, por supuesto, si no vamos a estar en casa, hay que dejar la calefacción apagada; pero en la medida de lo posible y por razones de seguridad, dejar la caldera conectada a la red eléctrica.